Nosotros no somos como los Orozco

Es algo en lo que a veces pienso.

Por un lado, es cierto que desde la modernidad hay muchas propuestas “universalizantes” de la experiencia humana que tienen un tinte “imperialista”. Por eso, hablar de experiencias universales o del ser humano en abstracto es peligroso.

Creo que esto puede ser un problema cuando las generalizaciones son falsas o incorrectas. Considerando que las teorías y voces más escuchadas vienen de lugares más poderosos, es más probable que si existe alguna generalización incorrecta, esta universalice las experiencias de los lugares más poderosos.

El peligro de universalizar el “nosotros”

Antes de defender las generalizaciones, vale la pena mencionar los problemas que estas usualmente enfrentan.

Para dar un ejemplo ficticio, imaginemos que:

  1. Todos en Nueva York hacen lo que da más dinero.
  2. Todos en Sentinel del Norte hacen lo que más conserva sus costumbres.
  3. No es cierto que todo el mundo hace lo que da más dinero.
  4. No es cierto que todo el mundo hace lo que más conserva sus costumbres.

Un día, una persona que mira a su alrededor en Nueva York, ve que todos hacen lo que da más dinero, escribe que todo el mundo hace lo que da más dinero y lo publica. El mismo día, otra persona hace lo mismo en Sentinel del Norte y publica que todo el mundo hace lo que más conserva sus costumbres.

Después de publicados los libros, todos leen el de Nueva York y nadie lee el de Sentinel del Norte. Como las voces más escuchadas son las del “Norte”, las generalizaciones más escuchadas también (en particular, también pasa esto con las generalizaciones incorrectas).

Como pequeño paréntesis, también podrían ser no sólo las voces más escuchadas sino las más emitidas (si acaso tener más recursos, o academias, aumentara la probabilidad de escribir estas cosas).

Las generalizaciones incorrectas surgidas de centros de poder pueden tener varios problemas, como:

  1. Ignorar injusticias sufridas sólo en regiones periféricas.
  2. Naturalizar cosas contingentes, como la economía de mercado, con el potencial de cristalizar las estructuras dominantes.

Estas dos cosas son problemáticas. En general, se asume que son problemáticas porque forman un sentido común que nos “adormece”, pero eso es discursivista. Iba a escribir sobre el discursivismo estos días pero no pude hacerlo, la intuición central pueden verse acá y acá.

Hablando mal y pronto, creo que el problema que traen nace sobre todo de que son ideas incorrectas que nos dan menos poder de transformación de la realidad. Esto puede parecer un problema por parecerse a algunas ideas modernas, por lo pronto me remito a decir que el networkismo no es moderno.

Podemos seguir charlando sobre eso, pero voy a a sumir ahora que el problema principal tiene que ver con nuestra capacidad de acción. Y ahí sí diré que algunas generalizaciones son útiles (muy útiles).

El peligro de NO universalizar nada

Trivialmente:

  1. Hay cosas que todos los seres humanos hacemos, como respirar.
  2. Hay cosas que hacemos (casi) todos los humanos, y ningún otro animal, como tener más pelo en la cabeza que en el resto del cuerpo o ser bípedos implumes que pueden cantar rítmicamente.

A nivel matemático, trivialmente existen patrones generales y universales que cumplimos todos los seres humanos.

Por otra parte, es muy fácil hacer generalizaciones incorrectas (por ejemplo, porque los estudios psicológicos sobrerrepresentan a los estudiantes universitarios yanquis).

Hay algunas cosas que cambiaron recientemente. El auge de la teoría de juegos computacional permitió entender patrones de conducta que antes no podían entenderse. La capacidad de visualizar redes hizo lo mismo. Los seres humanos viven en comunidad, y las comunidades tienen patrones generales que antes no podían verse. Además, estos patrones generales son importantes políticamente, precisamente porque hablan de cómo funcionan las comunidades (y, por lo tanto, de cómo se pueden, o no, transformar).

Son patrones que subyacen (y explican) gran parte de la diversidad (es decir, son invariantes). Para verlos, hizo falta una capacidad de abstracción que:

  1. No es frecuente en el sentido común (porque solemos pensar en términos de cosas más que de procedimientos o formas). En términos de cosas, hay muy pocas generalizaciones posibles, pero cuanto más abstraés, naturalmente podés encontrar patrones cada vez más generales. Casi ninguna universalización hace esto correctamente, pero es posible hacerlo.
  2. No era usual hace 40 años. Como mucha bibliografía que leemos es anterior a eso, estamos acostumbrados a que todas las generalizaciones que leemos sean incorrectas, de lo cual uno podría concluir que es incorrecto generalizar, pero no es así.

Además, muchos de estos patrones permiten dar sentido a observaciones recientes sobre la conducta de diversos primates. Aunque los estudios psicológicos sobrerrepresenten a los jóvenes universitarios norteamericanos, si algunas observaciones son coherentes con lo que observamos en chimpancés y bonobos, es probable que apliquen a casi todos los seres humanos.

Por esto, creo que:

  1. Existen patrones sobre cómo funcionan las comunidades (como el etostato, o, después de la civilización, la disputa de redes).
  2. Ignorarlos es estrictamente peor que considerarlos, porque debilita nuestra capacidad de cambiar al mundo.

Por otra parte, está claro que la enorme mayoría de las generalizaciones que escuchamos son incorrectas e imperialistas (por los motivos antes mencionados), así que tiene sentido empírico enojarse con las generalizaciones.

Estoy para seguir charlando igual, espero debate jaja.